Quiero
devorar tus labios carnosos,
como una
caníbal,
y que seas
mi plato principal;
para poder
saber si me encantarás…
A lo
desconocido voy,
porque me
seduces con gran devoción…
Te
transformas en obsesión y
deseo
incontrolable de tu sabor…
(…)
Te morderé
en la seducción de nuestro calor…
Y me convertiré en postre a causa
de nuestra
penetración…
Y me
transformas,
dominándome
completa;
manipulando
mis movimientos;
transformando
mis gestos;
convirtiéndome en tu esclava…
Los papeles
se invierten y yo soy la devorada…
Sometiéndome
a tu misterio,
atada a tu
encuentro;
puedo oler
desde cerca
a qué huele el aire de tu aliento…
