Con dignidad y la frente en alto
por encima de mis pensamientos…
Con un te amé,
que fue un amor puro,
sin condiciones, sólo con ganas
de haber recibido el mismo amor…
Fui impecable con mi actuar
y mis labios,
con un beso tuyo los hiciste reaccionar…
Pero te digo adiós,
no, porque no te ame,
sino porque me diste a entender
que ya no me amabas
y que con tus labios
a otras besabas
y me envenenabas…
Tus besos
ya tenían ese dulce veneno,
que me contagio mi cuerpo
y me matabas,
y cavabas mi tumba sin nada…
En el dulce de tu veneno,
detecte tu agridulce sabor,
que no era normal
y me hizo reaccionar,
y abandonar…
Te dije adiós,
con ese abandono
que no te merecías,
porque fui como siempre,
con ese tono a poesía…
Te digo adiós,
porque más que feliz,
me hiciste triste,
como un alma en pena,
sin reconocer la muerte…
Me mataste al fin,
dejando las más profundas
de mis cicatrices,
de esas que no tienen remedio
y al verlas te recuerda
el duelo…
Y finalmente te digo adiós,
por mi descanso,
por mi paz
y por mi propio amor,
para que cuando llegue
mi verdadero amor,
recupere mi corazón…
Has matado lo mejor,
has herido lo mejor,
y me has enseñado lo mejor…
Que de amor,
una puede morir mejor…

